En los poemas de este libro el paisaje está en movimiento, fluye; también fluye quien lo observa; y esas dos corrientes a veces se encuentran y hacen luz. Son sólo instantes que valen una vida y lo que se reveló desaparece: El hombre que mira se va esfumando, lo mirado se retira, se aleja, lentamente huye.
Poemas del mirar atento diríamos con Eliseo Diego, mas nos





